Estación 01Luz de amanecer
Perimenopausia, la transición
Son los años previos a la última regla. Los ciclos pueden volverse irregulares y aparecen los primeros cambios. Cada mujer lo vive a su manera y con su propio ritmo: hay quien apenas lo nota y quien lo nota mucho.
Qué suele cambiar en el rostro
- Es frecuente que la piel esté más reactiva o más seca de lo habitual, y que productos de siempre empiecen a sentarte de otra forma.
- Aparecen días de hinchazón, sobre todo al despertar y alrededor de los ojos, que suelen coincidir con noches peores o con más estrés.
- La tensión se acumula en la mandíbula, el entrecejo y el cuello. Muchas mujeres se dan cuenta en esta etapa de que aprietan los dientes sin darse cuenta.
Hábitos que ayudan
- Cuida tus horarios de sueño en lo posible: acostarte y levantarte a horas parecidas ayuda más que cualquier rutina perfecta.
- Revisa tu cosmética. Si notas tirantez o rojeces, prueba texturas más suaves y menos productos a la vez.
- Haz pausas para observar tu mandíbula a lo largo del día: labios juntos, dientes separados, lengua apoyada en el paladar.
- Muévete a diario, aunque sea caminar. El cuerpo y el rostro agradecen la circulación.
Unos 5 minutos
La rutina que encaja: drenar y soltar
En esta etapa el foco es aliviar la hinchazón y la tensión. Ejercicios suaves, sin forzar, mejor por la mañana o al acabar el día.
- Barridos de cuello a clavícula1 min
Con la mano plana y un poco de aceite, desliza desde detrás de la oreja hasta el hueco de la clavícula. Alterna lados, despacio.
- Círculos en el masetero1 min
Aprieta un instante los dientes para localizar el músculo de la mandíbula, suelta y dibuja círculos lentos con las yemas.
- Alisado del entrecejo1 min
Con los índices, desliza desde el centro del entrecejo hacia arriba, alternando dedos, y después hacia los lados por encima de las cejas.
- Respiración con exhalación larga2 min
Inhala por la nariz contando cuatro y suelta el aire contando seis, con los hombros sueltos.












